
Historia del Templo
¿Cuándo comenzó todo?
Todo comenzó en 1949 con la llegada de los jesuits lituanos a Montevideo. En esa época fue nombrado Superior de los Jesuitas lituanos en el exilio, el Padre Jonás (Juan) Kidykas, el que advirtió que el estado espiritual de las comunidades lituanas en América Latina era lamentable, sintiéndose llamado a actuar al rspecto, cosa con la cual el Padre General de los Jesuitas estuvo de acuerdo.
Esta inquietud sumada a la solicitud efectuada por el sacerdote lituano Stanislovas (Estanislao) Girgaliunas, tuvo vientos favorables, tan es aasí que el Padre General designó a dos jesuitas de origen lituano, lo sPadres Josnás Bruzikas (Misionero de gran renombre) y a Vladas Vlikaluskas (Ladislao), quienes de previo paso por los Estados Unidos de Norteamérica, en el año 1951 se encontraron en Montevideo. Es allí donde surge la idea de construir una Iglesia propia de la Comunidad Lituana Local, idea con la que el Arzobispo de Montevideo, Antonio Barbieri, estuvo de acerudo otorgándoles su aprobación, con la sola salvedad de que la futura Parroquia debería ser mixta, es decir uruguayo-lituana. En ese momento había un solar para la venta de unos 2.760 m2, situado en la intersección de las calles Portugal y Bélgica, en la zona del Cerro. Una comisión formada a tales efectos se abocó a reunir los 37.316 pesos que en ese entonces constituían el precio de dicho predio. Se lograron reunir solo 12.000 pesos, por lo que el P.J. Bruzikas escribió varios cientos de cartas a sus muchos conocidos lituanos en Estados Unidos, pidiendo apoyo al proyecto, y es así que en el año 1952 se logra adquirir dicho solar.
Empezando a Construir
Advirtiendo que con los recursos de la Comunidad local sería prácticamente imposible logar los fondos necesarios para la construcción del templo, ese mismo año el P. Bruzikas partió para los Estados Unidos en busca de apoyo económico de los lituanos residentes en dicho país. En el lapso de el tiempo transcurrido entre el 2 de febrero del año 1953 y el 3 de junio del siguiente año, se logró reunir la suma de dinero necesaria para el proyecto de la construcción del templo. La obra costó más de 300.000 pesos, las donaciones llegaron de todas partes: Estados Unidos, Canadá, Bélgica, Australia, Inglaterra, Dinamarca, Brasil, Argentina, sin olvidarnos del aporte de los compatriotas uruguayos quienes lograron recaudar la suma de 20.000 pesos; la generosidad lituana no tenía fronteras. El P. Bruzicas buscaba los recursos y el P. Mikalauskas se ocupaba de la construcción.
Ya el 8 de setiembre de 1954 pudieron los sacerdotes mudarse a su nueva residencia y el 31 de Octubre de ese mismo año, el Arzobispo de Montevideo, Mons. Barbieri, bendijo la nueva Iglesia y el Altar Mayor. Un tiempo antes de fallecer el último jesuita de nacionalidad lituana en Uruguay (el P. Jonás Giedrys), la Parroquia pasó a ser administrada por jesuitas que no eran de nacionalidad lituana. Pero aún en la actualidad la Parroquia conserva su característica "mixta". De cualquier manera, cada rincón, cada detalle de su estructura atestiguan calladamente, quiénes fueron sus constructores hace hoy ya unos lejanos 50 años.
Nuestros Objetos con historia
Es de destacar que todo lo que hay en el Santuario, fue donado por los lituanos: desde los altares, los vitró, los bancos, las arañas, el ógano, hasta las cuatro campanas que están en nuestro campanario y que llevan grabada la inscripción "O skambink Jonás Bruzikas S.J. Editado en la ciudad de Chicago en el año 1974, por Jesuitas lituanos) per amsiuis vaikams Lietuvos, Kad laisves nevertas kas negina jos" ("repiquen por los siglos a los hijos de Lituania que no merece libertad quie no la defiende"). Cada una de esas 4 campanas tiene un nombre: Miguel, Gabriel, Rafael, Ángel de la Guarda. (Basado en el libro "Tevas Jonas Bruzikas S.J.-Chicago).
Por qué su nombre
Se decidió dedicar la Parroquia a Ntra. Sra. De Fátima por el perfil pacificador que las apariciones han tenido. El 13 de mayo de 1917, Ntra. Sra. se aparece a tres niños portugueses, Lucía dos santos, Jacinta y Francisco Marto, qu ese encontraban apacentando su ganado en un lugar conocido como Fátima, y sobre una encina vieron "unaseñora vestidad de blanco, más brillante que el sol". Entre otras cosas, la "Señora" les dijo que venía "del cielo" y que regresara a ese mismi lugar el día 13 de cada mes. En su aparición del 13 de julio "la Señora" les hizo unas revelaciones las que más tarde serían conocidas como "los secretos de Fátima" y que en Octubre les diría quien era, quequería de ellos y les prometió que haría un "milagro" para que la gente pudiera creerles. Pues los suceso de Fátima se limitaban al relato de los tres niños, ya que ningún otro espectador podía ver o escuchar a la "Señora", ni siquiera Francisco podía oírla, sólo la veía cuando se arrodillaba frente a ella. Es así que el 13 de octubre se habían reunido en la agreste explanada de Fátima unas 70.000 pesonas, esperando ver un fenómeno prodigioso. Y el cielo no los defraudó, sorprendiéndolos con una maravillosa dnaza del sol. Nuestra Señora desde ese momento es venerada como intercesora para lograr la paz del mundo y nos invita a rear el Santo Rosario por esa intención. |